Israel intensifica sus ataques en Líbano tras advertencias de Netanyahu sobre Hezbolá
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzar «ataques poderosos» contra objetivos de Hezbolá en Líbano, en medio de una escalada de violencia que ha dejado al menos 14 muertos en el país vecino. La medida se produce a pesar de la extensión de un frágil alto el fuego acordado hace apenas unos días.
Según informes de agencias internacionales, los bombardeos israelíes en el sur de Líbano causaron la muerte de 14 personas en las últimas horas, incluyendo civiles y miembros del grupo armado chií. Las autoridades libanesas confirmaron que los ataques se concentraron en zonas como Nabatieh y Bint Jbeil, donde se registraron múltiples explosiones.

Netanyahu justificó la decisión argumentando que Hezbolá está «desmantelando en la práctica» el acuerdo de cese al fuego con sus continuos lanzamientos de cohetes y drones hacia territorio israelí. «Es necesario actuar con firmeza para proteger a nuestros ciudadanos», declaró el mandatario durante una reunión del gabinete de seguridad.
Las FDI informaron que sus operaciones tenían como objetivo «eliminar amenazas inmediatas», incluyendo vehículos cargados con armas y combatientes que, según Israel, planeaban ataques contra sus tropas en la zona fronteriza. Hezbolá, por su parte, respondió con disparos de artillería hacia posiciones israelíes, aumentando la tensión en la región.
Órdenes de evacuación forzosa
En un nuevo giro de la crisis, Israel emitió advertencias a los residentes de varias localidades del sur de Líbano para que abandonen sus hogares, ampliando lo que denomina una «zona de seguridad» más allá de la línea fronteriza. Según Al Jazeera, las autoridades israelíes han intensificado las notificaciones a través de mensajes de texto y folletos lanzados desde aviones, instando a la población a desplazarse hacia el norte.
«La situación es extremadamente peligrosa. Quienes permanezcan en estas áreas lo hacen bajo su propio riesgo», señalaron fuentes militares israelíes. Organizaciones humanitarias han expresado su preocupación por el desplazamiento masivo de civiles, que podría agravar la ya crítica situación en un país con una infraestructura colapsada por años de crisis económica.
Un alto el fuego en riesgo
El acuerdo de cese al fuego, mediado por Estados Unidos y negociado en Washington, había sido prorrogado por tres semanas el pasado jueves. Sin embargo, las continuas violaciones por ambas partes han puesto en duda su viabilidad. Mientras Israel acusa a Hezbolá de utilizar el período de calma para rearmarse, el grupo libanés denuncia que las incursiones israelíes en territorio libanés son una provocación.

Analistas señalan que la escalada podría desencadenar una confrontación más amplia en la región, especialmente si se considera el respaldo de Irán a Hezbolá y el apoyo de Estados Unidos a Israel. Hasta el momento, no hay indicios de que alguna de las partes esté dispuesta a retroceder en sus posiciones.
La comunidad internacional ha llamado a la moderación, pero las declaraciones de Netanyahu sugieren que Israel no está dispuesto a tolerar nuevas agresiones. «No permitiremos que Hezbolá dicte las reglas del juego», advirtió el primer ministro, dejando en claro que la respuesta militar continuará mientras persista la amenaza.
Mientras tanto, en el terreno, los equipos de rescate libaneses trabajan contra el reloj para atender a los heridos y recuperar los cuerpos de las víctimas. La Cruz Roja Internacional ha alertado sobre la escasez de suministros médicos y la saturación de los hospitales en la zona, que ya enfrentaban dificultades antes de esta nueva ola de violencia.
