Un escándalo de manipulación de partidos ha sacudido el baloncesto universitario en Estados Unidos. Según informes, varios jugadores habrían estado involucrados en arreglos para influir en los resultados de los partidos, incluyendo actuaciones deliberadamente deficientes.
Las autoridades federales estadounidenses están investigando el caso y han realizado múltiples arrestos en relación con este esquema de manipulación. La investigación se centra en las acciones de los jugadores y posibles conexiones con apuestas ilegales.
El caso ha generado preocupación sobre la integridad del deporte universitario y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los atletas a la corrupción. Las autoridades continúan investigando para determinar el alcance total de la manipulación y llevar a los responsables ante la justicia.
