El exdirector de la Cancillería del Estado, Jānis Citskovskis, ha revelado detalles controvertidos sobre el uso de fondos públicos para el acceso a salas VIP en aeropuertos, involucrando a la actual primera ministra, Evika Siliņa, y al anterior mandatario, Krišjānis Kariņš. Estas declaraciones han puesto de relieve lo que algunos describen como una «ciénaga política» más profunda de lo previsto.
La polémica de la sala VIP en Ámsterdam
Según revelaciones del exdirector de la Cancillería del Estado, Citskovskis fue suspendido de su cargo tras negarse a autorizar el pago de una factura de 4.000 euros. Este gasto correspondía a la estancia de la primera ministra Evika Siliņa en una sala VIP del aeropuerto de Ámsterdam mientras se dirigía a Nueva York en marzo de 2024.

El servicio, que incluía catering y áreas de descanso optimizadas para la espera de una conexión, fue utilizado durante una visita oficial a Estados Unidos entre el 11 y el 14 de marzo de 2024. En dicho viaje, Siliņa participó en la 68.ª sesión de la Comisión de la ONU sobre la Situación de la Mujer, se reunió con el secretario general de la ONU, António Guterres, y mantuvo encuentros con altos funcionarios estadounidenses y miembros del Congreso.
A pesar de la negativa inicial de Citskovskis, los documentos oficiales de la Cancillería del Estado confirman que la factura fue liquidada el 19 de abril de 2024. El pago fue aprobado por Inese Gailīte, entonces jefa del Departamento Jurídico y directora adjunta, quien había asumido temporalmente las funciones del director suspendido.
Antecedentes y tensiones con la gestión de Kariņš
Citskovskis señaló que existió una situación similar con el ex primer ministro Krišjānis Kariņš, quien habría solicitado el pago de una sala VIP para su hija y su familia durante un viaje a Estados Unidos, solicitud que la Cancillería del Estado rechazó por no ser legal.

Por su parte, la fiscalía ha indicado que Citskovskis estaba al tanto de que en la oficina de Kariņš se tomaban decisiones sobre la compra de vuelos chárter especiales, pero que no actuó para detener esta práctica ni para asegurar alternativas de transporte que cumplieran con la ley.
Batalla legal y posibles demandas
La tensión entre las partes ha escalado al ámbito judicial. Evika Siliņa evalúa la posibilidad de demandar a Citskovskis por difamación. El exfuncionario ha respondido que está preparado para enfrentar el proceso, asegurando que posee el respaldo documental necesario sobre el pago de la factura de la sala VIP.

En paralelo, se desarrolla un proceso penal relacionado con los vuelos de Kariņš, en el cual Citskovskis ha rechazado una solicitud de indemnización por daños y perjuicios valorada en 89.382 euros. La próxima audiencia está programada para el 19 de mayo a las 10:00, donde se prevé la comparecencia de 12 testigos y un consultor.
Cabe destacar que, según reportes, la oficina de la primera ministra no respondió con claridad a las consultas de la prensa sobre el uso de estas zonas VIP semanas antes de que el caso se hiciera público.
