Si la tecnología que nos rodea, que cargamos en los bolsillos y que tenemos en casa, oficinas, salones de clase fueran ‘seres vivos’, los chips vendrían a ser sus células. Todo aparato que ‘piensa’, se conecta a internet, opera una aplicación que nos ofrece un servicio a partir de tecnología está hecho de chips. Y el mundo se quedó sin chips.
Se ha formado una tormenta perfecta que los expertos han bautizado ‘RAMageddon’, una escasez crítica de memoria RAM (que se fabrican con chip) derivada de la insaciable demanda de las empresas de inteligencia artificial (IA), que están acaparando la producción de los tres principales fabricantes mundiales para construir los centros de datos donde se procesarán los grandes modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini, Claude, Amazon Q o Meta AI, entre otros.
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Aliste la billetera
Según informes recientes, la escasez de chips ha provocado que el precio de la memoria RAM se haya triplicado, cuadruplicado e incluso sextuplicado según el tipo de chip. Esta escasez comenzará a impactar pronto la fabricación de otros componentes tecnológicos como discos duros, tarjetas gráficas y procesadores, los ‘cerebros’ de todo aparato, ya sea un carro, televisor, consola de juegos, tableta, enrutador, tractor agrícola, equipo hospitalario o incluso un avión. Prácticamente todo.
El impacto económico para el consumidor final será tangible y directo. IDC señala que la memoria representa entre el 15 y el 20 por ciento del costo de materiales de un teléfono de gama media.
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Esto implica que un teléfono de 500 dólares (unos 1,8 millones de pesos) podría subir a más de 2,2 millones de pesos. Fuentes de la industria indicaron a ZDNet Korea que Apple, por ejemplo, podría pagar entre un 80 y un 100 por ciento más por la memoria este trimestre tras renegociar con Samsung y SK Hynix, empresas fabricantes de RAM.
Bloomberg informa que el ‘RAMageddon’ impactará duramente el mundo de los videojuegos. La Nintendo Switch 2 tendrá un alza importante de precios, mientras que la PlayStation 6 de Sony podría retrasarse hasta 2028 o 2029 debido a la falta de memorias RAM. Por su parte, fabricantes de computadores de mesa y portátiles como Lenovo, Dell, HP, Asus y Acer tendrán que aplicar incrementos de precio de entre el 10 y el 30 por ciento, según las primeras previsiones del impacto del fenómeno.
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La raíz del problema reside en que tres compañías –Micron, SK Hynix y Samsung– controlan cerca del 95 por ciento del suministro global de DRAM y están priorizando los lucrativos contratos de la IA.
La recuperación no será inmediata debido al tiempo que requiere construir nuevas plantas de fabricación. Lip-Bu Tan, CEO de Intel, declaró a principios de febrero al medio especializado The Verge: “No habrá alivio hasta 2028”.
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Micron ha respaldado esta visión, confirmando que su nueva fábrica en Idaho, Estados Unidos, no abrirá hasta mediados de 2027 y que no se verá una “producción real” hasta 2028.
Mientras tanto, Samsung solo planea aumentar el suministro de obleas de memoria (en un modesto 5 por ciento este año. En Colombia, si bien el impacto en el usuario final se sentirá, tendrá especial fuerza y más pronto en los grandes contratos de suministro de computadores y servidores que empresas del Estado y grandes corporaciones firman con las empresas fabricantes.
Al ser acuerdos reglados por las normas de contratación pública, las entidades de carácter nacional y regional, así como los entes de control que fiscalizan el cumplimiento de estas compras públicas, deben comprender que se trata de una situación fortuita a nivel mundial, que requiere acciones mancomunadas para paliar al máximo su impacto.
Según Alberto Samuel Yohai, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), “es importante que las entidades trabajen de la mano de las empresas proveedoras y fabricantes para construir planes de acción en sus compras de equipos de cómputo que les permita solventar sus necesidades de adquisición de tecnología en el marco de una situación de fuerza mayor”.
Esto significa ajustar las especificaciones de las compras contratadas según la disponibilidad actual de inventarios y analizar las proyecciones en conjunto para construir licitaciones que vayan en línea con los tipos de memoria RAM que menos impacto tendrán en esta situación fortuita.
JOSÉ CARLOS GARCÍA R.
Editor Multimedia
@JoseCarlosTecno
