El ministro neerlandés de Infraestructura y Agua, Mark Harbers, aseguró que los Países Bajos disponen de reservas suficientes de queroseno para mantener las operaciones en el aeropuerto de Schiphol, aunque reconoció que se están evaluando escenarios de emergencia ante posibles interrupciones en el suministro. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por la escasez de combustible para aviación en Europa, que ha puesto en alerta a las aerolíneas y autoridades del sector.
Según informó De Telegraaf, Harbers destacó que, pese a la adecuada disponibilidad actual, el gobierno sigue monitoreando de cerca la situación y prepara planes de contingencia para garantizar la continuidad del tráfico aéreo en caso de que se agraven las tensiones en el mercado del queroseno.
Esta advertencia coincide con las alertas lanzadas por ejecutivos de la industria aérea. El director ejecutivo de una importante compañía de aviación civil expresó su temor por posibles cancelaciones de vuelos en Europa debido a la falta de carburante, aunque señaló que aerolíneas como Transavia y TUI no ven actualmente motivos para entrar en estado de alarma.
Según AD.nl, estas perspectivas contrastan con la visión más cautelosa de otros actores del sector, que advierten que cualquier retraso en la restauración de las cadenas de suministro podría tener efectos inmediatos en los horarios de vuelo, especialmente en rutas de alta demanda.
Mientras tanto, la posible escasez de queroseno está influyendo en las políticas de turismo sostenible. Het Financieele Dagblad informó que Bruselas está considerando aprovechar la presión sobre los combustibles fósiles como un impulso para acelerar su plan de turismo sostenible, que incluye incentivos para reducir la dependencia del queroseno convencional y promover alternativas más limpias.
En cuanto a los derechos de los pasajeros, RTL.nl aclaró que, en caso de anulaciones derivadas de la falta de combustible, los viajeros tienen derecho a recibir asistencia, reprogramación o reembolso según la normativa europea de protección de pasajeros (Regulación CE 261/2004), sin importar si la causa es operativa o de fuerza mayor relacionada con el suministro energético.
Finalmente, bnr.nl señaló con preocupación que, si la tendencia de escasez continúa, «habrá alguien que no podrá volar», subrayando el riesgo real de que las limitaciones en el abastecimiento de queroseno afecten directamente la conectividad aérea, particularmente en vuelos intercontinentales hacia destinos como Bali o Bangkok.
