Una iniciativa original y sorprendente está protegiendo un importante sitio arqueológico en Tatarstán. En el territorio del cementerio de Ananyino, que data del siglo VIII al III a.C., han sido instaladas 25 esculturas de antiguos guerreros. Estas figuras de madera, creadas por el maestro tallador de madera y participante en operaciones especiales, Evgeny Bikkanov, actúan como guardianes del monumento de importancia federal.
Las esculturas marcan los límites de una zona protegida de 3,9 hectáreas. La idea de este proyecto innovador surgió de la directora general del Museo-Reserva de Elabuzh, Gulzada Rudenko, y los habitantes del pueblo de Pospelovo. Según el presidente del comité, Ivan Gushchin, esta es una solución “muy inusual y original” para la protección del sitio arqueológico, ya que las esculturas no solo delimitan el área, sino que también se convierten en un símbolo de respeto por el pasado.
No se ha proporcionado información adicional sobre el sitio arqueológico o las esculturas.
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