España pasó de un modelo de beneficencia vinculado al empleo a un sistema universal financiado con impuestos. 40 años después, nadie cuestiona sus principios. El 25 de abril de 1986 entró en vigor la Ley General de Sanidad, uno de los grandes hitos sociales de la democracia. Desde entonces, el sistema ha evolucionado, aunque actualmente enfrenta desafíos como listas de espera quirúrgicas en récord histórico, Atención Primaria colapsada y una percepción ciudadana que empeora pese al aumento del gasto público, que ha crecido un 80% en la última década. Los expertos señalan que el problema no es de dinero, sino de gestión: plantillas inestables, burocracia excesiva, poca autonomía para los centros y una gobernanza fragmentada entre comunidades autónomas. Entre las propuestas para mejorar el sistema se encuentran reformas quirúrgicas, más flexibilidad en la contratación, mejor coordinación entre primaria, hospitales y servicios sociales, y la creación de una agencia independiente de gestión.
España: 40 años de sanidad universal financiada con impuestos
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