Una gran asistencia, la más alta de la temporada, se congregó anoche en el RCDE Stadium, en parte impulsada por el regreso de Joan García. Sin embargo, la vuelta del exguardameta del Espanyol no fue recibida con los brazos abiertos, sino con abucheos y muestras de descontento por parte de la afición.
La situación escaló al final del partido, cuando la frustración de los aficionados se manifestó en el lanzamiento de botellas al campo, a pesar de que se habían instalado redes de protección tras las porterías precisamente para evitar este tipo de incidentes.
Posibles consecuencias
Según informa Mundo Deportivo, los árbitros recogieron en su informe el comportamiento de los aficionados y podrían recomendar el cierre del estadio para un partido.
El informe detalla: “En el minuto 90, varias botellas, a medio llenar y cerradas, fueron lanzadas desde la grada situada en la esquina derecha, cerca de la salida del túnel de vestuarios.”
“Se identificó a los aficionados del equipo local, portando camisetas y bufandas distintivas. Afortunadamente, las botellas no impactaron a ningún jugador ni causaron daños, y se solicitó por megafonía que cesara este comportamiento, lo cual ocurrió posteriormente,” añade el informe.
Ahora, el Comité de Disciplina deberá decidir las sanciones correspondientes. Si bien no se descarta el cierre del estadio por un partido, también existe la posibilidad de una multa de 600 euros, dado que no se produjeron daños.
Cabe recordar que el RCDE Stadium ya había recibido una advertencia de cierre el 26 de septiembre de 2024, tras un incidente en el que un objeto lanzado desde la grada golpeó al árbitro durante un partido contra el Villarreal. La repetición de estas acciones aumenta el riesgo de sanción.
