Las esponjas de cocina, un elemento básico en la limpieza del hogar, liberan microplásticos al ser utilizadas, según un reciente estudio. Esta liberación ocurre durante el proceso de fregar platos y superficies, contribuyendo a la creciente contaminación por microplásticos en el medio ambiente.
La investigación, publicada en Environmental Science & Technology, revela que las esponjas de melamina son particularmente propensas a desprender estas partículas diminutas. Aunque el estudio no detalla la cantidad exacta de microplásticos liberados, sí confirma su presencia y plantea preocupaciones sobre el impacto a largo plazo en los ecosistemas y la salud humana.
Este hallazgo se suma a la creciente evidencia sobre la ubicuidad de los microplásticos, que se han detectado en diversos entornos, desde los océanos hasta el aire que respiramos. La búsqueda de alternativas más sostenibles para la limpieza del hogar se vuelve cada vez más urgente.
En 2022, investigadores de la Northwestern University desarrollaron una esponja capaz de recolectar aceite, fosfatos y, potencialmente, microplásticos, lo que podría representar una solución innovadora para abordar este problema. Sin embargo, aún se necesita más investigación para evaluar la eficacia y viabilidad de esta tecnología a gran escala.
