El partido se caracterizó por una intensa lucha en la zona de la pintura, donde se anotaron un total de 24 puntos. La igualdad fue una constante, con el marcador empatado en cinco ocasiones a lo largo del encuentro. El liderazgo en el marcador cambió de manos cuatro veces, demostrando la competitividad entre ambos equipos.
Aunque no se registraron faltas técnicas durante el juego, la diferencia en puntos de segunda oportunidad fue notable, con 15 puntos anotados gracias a rebotes ofensivos. Por otro lado, los contraataques no fueron una estrategia clave, generando solo 2 puntos para ambos conjuntos.
