La situación fiscal de los estados brasileños ha experimentado un deterioro constante en los últimos años, registrando en 2025 su cuarto resultado consecutivo negativo.
Datos del Banco Central (BC) indican que los gobiernos estatales cerraron el año pasado con un superávit del 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB), el peor resultado desde 2014, cuando se registró un déficit del 0,23%.
El actual escenario económico dificulta una perspectiva de mejora. Con la tasa de interés operando en su nivel más alto en los últimos 20 años, la actividad económica se debilita e impacta la recaudación, principalmente a través del Impuesto sobre Transacciones Financieras (ICMS), una fuente crucial para las arcas de las entidades federativas.
A pesar de que la alta tasa de interés beneficia a los estados a través del aumento de los ingresos por aplicaciones financieras, estos recursos no se contabilizan en el cálculo del resultado primario. Además, se trata de una fuente no recurrente, dado que la tendencia de los intereses apunta a una disminución de las tasas.
La situación se repite al analizar los datos del Informe Resumido de la Ejecución Presupuestaria de los estados y del Distrito Federal. Según el levantamiento, los gastos de los estados crecieron un 5,7% por encima de la inflación, mientras que los ingresos avanzaron un 3,4% el último año.
A continuación, se presenta la trayectoria fiscal de los estados en relación con el PIB:
- 2014: Déficit de 0,23% del PIB
- 2015: Superávit de 0,15% del PIB
- 2016: Superávit de 0,11% del PIB
- 2017: Superávit de 0,1% del PIB
- 2018: Superávit de 0,7% del PIB
- 2019: Superávit de 0,22% del PIB
- 2020: Superávit de 0,5% del PIB
- 2021: Superávit de 0,87% del PIB
- 2022: Superávit de 0,39% del PIB
- 2023: Superávit de 0,25% del PIB
- 2024: Superávit de 0,24% del PIB
- 2025: Superávit de 0,4% del PIB
El Comité Nacional de Secretarios de Hacienda (Comsefaz) confirmó que los datos del año pasado refuerzan la lectura de que los estados han entrado en una fase de crecimiento más moderado de los ingresos en términos reales.
“La expansión nominal persiste, pero la pérdida de tracción real señala un escenario en el que la recaudación, especialmente del ICMS, es más sensible al ritmo de la actividad, al volumen de comercialización y a los ajustes regulatorios en segmentos clave”, complementa el comité.
En cuanto al gasto, Comsefaz explica que en 2025 se combinan gastos corrientes aún presionados con una mejora del margen corriente en el análisis del año. El comité identifica una reactivación de la inversión deseable desde el punto de vista de la infraestructura, aunque señala que esto exige consistencia financiera para no reabrir vulnerabilidades en un contexto de ingresos reales más contenidos.
Las empresas estatales registran déficit desde 2023
La coyuntura económica más compleja no afecta solo a los estados, sino también a las empresas estatales. En 2025, las compañías registraron un déficit de 5.900 millones de reales.
En el año, el sector público consolidado –formado por la Unión, los estados, los municipios y las empresas estatales– registró un déficit primario de 55.000 millones de reales, equivalente al 0,43% del PIB. Este resultado representa el mayor déficit desde 2023.
Además de las empresas estatales, el gobierno central también registró un déficit en el período.
A continuación, se presenta la trayectoria fiscal de las empresas estatales en relación con el PIB:
- 2015: déficit de 0,07% del PIB;
- 2016: déficit de 0,02% del PIB;
- 2017: superávit de 0,01% del PIB;
- 2018: superávit de 0,06% del PIB;
- 2019: superávit de 0,16% del PIB;
- 2020: superávit de 0,05% del PIB;
- 2021: superávit de 0,03% del PIB;
- 2022: superávit de 0,06% del PIB;
- 2023: déficit de 0,02% del PIB;
- 2024: déficit de 0,07% del PIB;
- 2025: déficit de 0,05% del PIB.
