La Dirección de Investigación de la Criminalidad Organizada y el Terrorismo de Rumanía (DIICOT) ha abierto una investigación penal por el caso de una empresaria rumana estafada con 2,5 millones de dólares por un ciudadano nigeriano que se hacía pasar por un “príncipe heredero de Dubái”, según informó la agencia Agerpres y BTA.
La DIICOT emitió un comunicado oficial sobre el caso debido al creciente interés mediático. La investigación se centra en los delitos de “organización de un grupo criminal” y “estafa con consecuencias particularmente graves”.
Según informes de los medios, la empresaria rumana perdió más de 2,5 millones de dólares después de ser convencida de invertir junto al supuesto “príncipe de Dubái” en una fundación humanitaria.
En realidad, el individuo en cuestión es un estafador nigeriano llamado Henry Eke, quien empleó un elaborado esquema para engañar a sus víctimas, incluyendo identidades falsas, bancos ficticios, “asesores financieros”, así como promesas románticas y propuestas de matrimonio.
La mujer en Rumanía fue persuadida de que estaba hablando con un príncipe de Dubái y transfirió más de 2,5 millones de dólares a una cuenta bancaria falsa de la “fundación”, utilizando fondos obtenidos a través de diversos préstamos bancarios, comprometiendo su vivienda y los recursos financieros de su empresa.
Descubrió el engaño cuando fue contactada por dos cómplices del nigeriano, quienes estaban descontentos por no haber recibido su parte del dinero. Estos le confesaron que toda la historia era una estafa.
