Investigadores están utilizando estrellas «fugitivas» – estrellas que han sido expulsadas de sus lugares de nacimiento – para mapear la materia oscura en la Vía Láctea. Este enfoque innovador, detallado en un estudio reciente, aprovecha el hecho de que estas estrellas se ven afectadas por la gravedad de la materia oscura invisible a medida que viajan a través de la galaxia.
La materia oscura, que constituye la mayor parte de la masa de la Vía Láctea, no interactúa con la luz, lo que la hace indetectable directamente. Sin embargo, su presencia se puede inferir a través de sus efectos gravitacionales sobre la materia visible, como las estrellas. Las estrellas fuguitivas, al ser lanzadas a altas velocidades, son particularmente sensibles a estas perturbaciones gravitacionales.
El equipo de investigación analizó datos del satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea, que proporciona mediciones precisas de la posición y el movimiento de miles de millones de estrellas. Al rastrear las trayectorias de las estrellas fuguitivas, los científicos pueden reconstruir la distribución de la materia oscura en la galaxia.
Este método ofrece una nueva perspectiva para comprender la naturaleza de la materia oscura y su papel en la formación y evolución de las galaxias. Los resultados podrían ayudar a refinar los modelos cosmológicos actuales y a desentrañar uno de los mayores misterios de la física moderna.
