Un equipo internacional de investigación ha llegado a la conclusión de que las medidas para controlar la propagación de virus a menudo se implementan demasiado tarde. El estudio, que analizó la expansión del coronavirus en áreas metropolitanas de Estados Unidos, también se realizó con una pandemia de gripe de 2009. Los resultados revelaron que, en la mayoría de las ciudades, los virus ya se habían extendido significativamente antes de que las autoridades tomaran medidas.
Ante esta situación, los investigadores recomiendan fortalecer los controles de aguas residuales como una herramienta para detectar nuevos virus incluso antes de que comiencen a propagarse. El estudio también identificó que la transmisión viral fue más rápida en las grandes ciudades, destacando a Nueva York y Atlanta en Estados Unidos. La propagación se produjo principalmente a través de viajes aéreos, más que por los desplazamientos diarios al trabajo.
Esta información fue transmitida el 7 de enero de 2026 en el programa Deutschlandfunk.
