Un reciente informe de la OCDE, publicado en París, advierte que el fuerte incremento de la obesidad en muchos países está socavando los progresos alcanzados en salud pública desde 2010, especialmente aquellos logrados mediante la reducción de la contaminación del aire y del consumo de tabaco y alcohol.
Impacto en enfermedades no transmisibles
Según el estudio, en el 57% de los aproximadamente 50 países analizados, la frecuencia de enfermedades no transmisibles, como el cáncer y la diabetes, ha aumentado debido al incremento de la obesidad. Por el contrario, en 43 países se registró una disminución de estas patologías, lo cual los autores atribuyen a la reducción de fumadores y a una menor contaminación atmosférica.

Crecimiento de patologías crónicas
Entre 1990 y 2023, los países de la OCDE (que incluyen a Alemania) experimentaron un aumento significativo en diversas enfermedades: la diabetes creció un 86%, las enfermedades pulmonares crónicas un 49% y el cáncer un 36%.
Para el año 2023, el informe señala que una de cada diez personas en los países de la OCDE padece diabetes, mientras que una de cada ocho convive con una enfermedad cardiovascular. Este fenómeno se explica, en parte, por el envejecimiento de la sociedad y mejores tasas de supervivencia, pero también por el aumento del sobrepeso severo.
Prioridades para reducir la carga sanitaria
La OCDE enfatiza que, aunque el tratamiento de estas enfermedades es complejo, combatir la obesidad, junto con el consumo de tabaco y la nutrición, representa la mayor oportunidad para reducir esta carga sanitaria. El informe destaca que la obesidad ha anulado por completo los efectos positivos de la reducción del sedentarismo, el consumo de alcohol y tabaco, y la contaminación del aire en una gran cantidad de los 51 países estudiados.
Para revertir esta situación, el organismo señala la necesidad urgente de mejorar la educación, facilitar el acceso a comidas saludables y regular la publicidad de alimentos dirigida a los niños.
