Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, ha declarado que las recientes mejoras en el protocolo han abordado eficazmente el denominado “trilema de la blockchain”, un desafío de décadas que plantea que las redes deben sacrificar descentralización, seguridad o escalabilidad para optimizar las demás. Esto se logra combinando innovaciones que ya están operativas o están próximas a implementarse en la red principal.
En una publicación en la plataforma social X, Buterin describió la convergencia de dos desarrollos como un momento clave para la red. El primero es el Muestreo de Disponibilidad de Datos Peer-to-Peer (PeerDAS), una característica central introducida con la actualización Fusaka a finales del año pasado y que ya está activa en la red principal de Ethereum. Su diseño busca reducir la carga sobre los nodos individuales mediante el muestreo de pequeños subconjuntos de datos en lugar de requerir descargas completas.
El segundo componente involucra las Máquinas Virtuales de Ethereum de Conocimiento Cero (ZK-EVMs), que según Buterin, se encuentran ahora en una etapa de rendimiento de calidad de producción, aunque aún se están realizando trabajos de seguridad antes de su implementación más amplia. En conjunto, estas tecnologías tienen como objetivo aumentar el rendimiento al tiempo que se preserva la descentralización y la seguridad, un equilibrio que ha eludido a las blockchains durante años.
Buterin escribió que esta combinación demuestra la evolución de la red, pasando de mejoras incrementales a un sistema descentralizado estructuralmente diferente capaz de lograr un consenso de mayor ancho de banda sin comprometer sus principios fundamentales.
El concepto del trilema de la blockchain se originó en la teoría de la industria, que sugería que las redes anteriores solo podían optimizar dos de las tres propiedades centrales a la vez. Por ejemplo, los sistemas de primera generación ofrecían una fuerte descentralización y seguridad, pero un rendimiento limitado, mientras que algunas cadenas más nuevas aumentaron el rendimiento a expensas de la descentralización o las suposiciones de confianza. Los comentarios de Buterin enfatizan que separar la disponibilidad de datos, la lógica de ejecución y la validación permite a Ethereum abordar estas limitaciones de forma simultánea.
PeerDAS funciona permitiendo a los nodos verificar que los datos de la transacción existan sin descargar todo el conjunto de datos, utilizando codificación de borrado para reconstruir las piezas faltantes. Este enfoque reduce significativamente los requisitos computacionales y de almacenamiento para los validadores y se espera que respalde un mayor ancho de banda de las transacciones.
De cara al futuro, Buterin ha delineado una hoja de ruta plurianual con nuevos hitos de escalabilidad. En 2026, Ethereum planea aumentar los límites de gas independientemente de las ZK-EVMs e introducir oportunidades iniciales para que los validadores ejecuten nodos ZK-EVM. Entre 2026 y 2028, las actualizaciones se centrarán en la revalorización del gas y los cambios estructurales en el estado, incluida la transferencia de cargas útiles de ejecución a blobs de datos para permitir un mayor rendimiento más seguro. A partir de 2027, se espera que las ZK-EVMs desempeñen un papel cada vez mayor en la validación de bloques, con posibles aumentos de gas aún mayores hasta 2030.
Buterin también ha señalado ambiciones a largo plazo para la construcción de bloques distribuidos, con el fin de minimizar los puntos centrales de inclusión de transacciones y promover la equidad geográfica, aunque ha indicado que estas características tardarán en madurar.
