La Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud para Europa (WHO/Europa) hizo un llamado este miércoles para intensificar los esfuerzos destinados a mejorar el acceso a las vacunas contra la influenza y aumentar su aplicación entre los grupos de riesgo en toda la región, según se desprende de los hallazgos de un nuevo estudio.
Según la agencia, la gripe estacional provoca anualmente entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes respiratorias en todo el mundo, lo que supone una carga significativa para los sistemas de salud y acorta la esperanza de vida.
Pernille Jorgensen, oficial técnica de WHO/Europa para enfermedades respiratorias pandémicas, señaló que diversos países de la región europea han demostrado que la influenza estacional es una de las enfermedades infecciosas con mayor impacto en la salud de la población, medido en años de vida ajustados por discapacidad.
La experta destacó que la vacunación sigue siendo la mejor defensa contra el virus, particularmente para proteger a quienes presentan mayor riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad o de fallecer.
No obstante, advirtió que persisten obstáculos como la distribución desigual de las vacunas, la baja cobertura y otras barreras que continúan limitando el acceso y la aceptación del inmunizante.
El estudio, que abarca a los 53 Estados miembros de la región y analiza el progreso y los desafíos durante 15 temporadas de influenza, reveló que el número de dosis de vacuna administradas en el territorio se ha duplicado desde la temporada 2008-2009, y que actualmente se recomienda la inmunización a un mayor número de grupos de riesgo.
Sin embargo, también constató grandes disparidades en el suministro de vacunas entre los países, vinculadas a sus niveles de ingreso, y señaló que menos de la mitad de los Estados miembros reportan datos sobre cuántas personas dentro de los grupos objetivo reciben realmente la vacuna.
WHO/Europa sostuvo que los resultados indican que las estrategias actuales de vacunación contra la influenza siguen siendo insuficientes para proteger adecuadamente a las poblaciones vulnerables.
Jorgensen añadió que «los hallazgos proporcionan evidencia a nivel de toda la región para orientar futuras inversiones y el desarrollo de políticas destinadas a fortalecer los programas de vacunación contra la influenza».
