El enfoque en el tratamiento del cáncer de mama está experimentando una transformación significativa. Mientras que anteriormente el núcleo del tratamiento se centraba en la precisión con la que se eliminaba el tejido canceroso, la perspectiva médica ha evolucionado en los últimos tiempos.
Actualmente, la prioridad no solo reside en la intervención quirúrgica, sino que se ha ampliado para integrar y priorizar la calidad de vida de las pacientes después de la cirugía.
