Las autoridades están reteniendo el nombre de la víctima hasta que se notifique a sus familiares.
El exjugador de la NFL, seleccionado en la primera ronda del draft por los New York Jets en 2016, disputó su último partido en la liga con los Buffalo Bills en 2020.
Su contrato de cuatro años con los Jets se interrumpió en 2019, un año antes de lo previsto, debido a problemas disciplinarios y un bajo rendimiento deportivo.
En 2020, Lee formó parte de la plantilla de los Kansas City Chiefs que ganó el Super Bowl, aunque no tuvo participación en el encuentro.
En junio de 2021, firmó con los Las Vegas Raiders, pero fue liberado dos meses después sin haber jugado ningún partido.
En 2023, Lee fue arrestado por agresión y violencia doméstica. El informe del arresto detalla que empujó a una mujer contra la pared, la arrojó al suelo y golpeó su rostro y cabeza entre ocho y nueve veces con los puños cerrados.
