El experto advierte que la garantía de seguridad de Estados Unidos, en la práctica, está muerta, argumentando que una garantía incierta por definición deja de ser una garantía. Señala que no se puede estar «lite embarazada» en este contexto.
Según el analista, el desarrollo reciente de los Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump representa el inicio de un proceso más amplio: menciona las amenazas contra Groenlandia, el potencial conflicto con Irán y las críticas a la OTAN como factores que, en conjunto, podrían considerarse el remate final en la erosión del orden internacional.
El experto caracteriza esta tendencia como un «normernas förfall» (decadencia de las normas) y sostiene que Estados Unidos está evolucionando hacia lo que describe como una «neofascistisk bananrepublik».
Advierte que cuando los estadounidenses abandonan sin presión su rol como garantes del sistema mundial que ellos mismos construyeron y protegieron, el resultado inmediato es un aumento significativo del caos internacional.
En este escenario, espera que otras potencias sigan el mismo camino, llevando a una mayor degradación de las normas globales.
El experto, actualmente vinculado al Forsvarets forskningsinstitut (FFF), presenta estas ideas en el marco de su nuevo libro titulado “Västvärldens ödesdigra tid”, que analiza un cambio fundamental en el mundo marcado por el conflicto en Europa y la transformación de los Estados Unidos.
Una cuestión central abordada en la obra es si Europa tiene la capacidad de defenderse por sí mismo sin el apoyo estadounidense. Aunque reconoce que técnicamente es posible, sostiene que la verdadera duda radica en la voluntad política para lograrlo, y considera que Europa necesita alcanzar un mayor grado de autonomía estratégica.
