Jakarta, Indonesia – En el futuro, la extinción masiva afectará tanto a los humanos como a muchas especies grandes, incluso si la humanidad logra adaptarse al cambio climático. Esta es la conclusión de un estudio reciente, que destaca la preocupación por el impacto del calentamiento global antropogénico en la biodiversidad.
“Los eventos de calentamiento en el pasado a menudo provocaron pérdidas masivas de biodiversidad, lo que genera serias inquietudes sobre el cambio climático actual”, explica la paleobióloga Erin Saupe, de la Universidad de Oxford, según declaraciones publicadas por Discover Wildlife el jueves 11 de diciembre de 2025.
Saupe añade que las temperaturas elevadas en el pasado afectaron a diferentes grupos de organismos, y que las especies con una distribución geográfica limitada son las más vulnerables a la extinción.
Curiosamente, los animales más pequeños parecen tener una ventaja durante las extinciones masivas, como se observó en el período Cretácico, que acabó con los dinosaurios no aviares.
La extinción de una especie también desencadena un proceso de selección natural, donde otras especies aprovechan los nichos ecológicos vacantes. “Las nuevas especies que emergen son descendientes de aquellas que sobrevivieron a la extinción masiva”, afirma el biólogo Jonathan Losos, de la Universidad de Washington.
Aunque es imposible predecir con certeza qué especies dominarán la Tierra después de la extinción humana, Losos sugiere que serán aquellas que actualmente viven cerca de nosotros. Menciona como ejemplos a gatos, ratones, cucarachas y palomas, que podrían experimentar una evolución significativa.
Se estima que la población felina podría alcanzar los mil millones de ejemplares en todo el mundo, con gatos domésticos que podrían desarrollar características similares a las de leones o tigres. “Es posible que veamos gatos con colmillos afilados que evolucionen hacia estilos de vida completamente nuevos, como gatos nutrias o gatos planeadores”, especula Losos.
(dem/dem)
