El Dr. Khalid Kashwa, en su práctica diaria, observa cómo muchos pacientes se culpan a sí mismos por sus enfermedades. Foto: Archivo personal.
La atención médica está fallando en su misión de prevenir enfermedades, según el Dr. Khalid Kashwa. Los pacientes que no encuentran el apoyo necesario a menudo sufren enfermedades durante mucho tiempo, que se agravan antes de recibir atención.
DEBATE. Cada día laboral me encuentro con pacientes que padecen obesidad, hipertensión y diabetes tipo 2. Muchos han convivido durante años con síntomas crecientes antes de buscar atención médica, no por falta de motivación, sino porque nadie ha detectado los riesgos a tiempo.
Es fácil hablar de cambios en el estilo de vida, pero es más difícil reconocer que nuestro sistema de salud a menudo interviene demasiado tarde.
En la práctica clínica, observo un patrón claro: los pacientes con buenos recursos a menudo encuentran apoyo temprano, a través de alternativas privadas, programas de entrenamiento o conocimientos propios. Los pacientes con menos recursos acceden a la atención médica solo cuando la enfermedad ya está establecida y el tratamiento se ha convertido en de por vida. Esto no es una coincidencia, es un fallo del sistema.
La atención médica sueca todavía está organizada para tratar enfermedades, no para prevenirlas sistemáticamente. Los factores de riesgo, como el aumento gradual de peso, el aumento de la presión arterial o el deterioro de los niveles de azúcar en sangre, a menudo pasan desapercibidos hasta que las consecuencias son evidentes, tanto para el individuo como para la sociedad.
Como médico, me enfrento a diario a las consecuencias: jóvenes con enfermedades metabólicas, pacientes que se culpan a sí mismos y ancianos que desearían que alguien hubiera reaccionado antes. No se trata de una falta de responsabilidad individual, sino de una falta de estructura en la atención médica.
Por lo tanto, la prevención no es un proyecto de estilo de vida individual, sino una cuestión de equidad.
Las comparaciones internacionales muestran que Suecia todavía tiene buenos resultados en salud. Al mismo tiempo, las diferencias en la carga de enfermedades entre los diferentes grupos están aumentando. Las enfermedades crónicas se concentran cada vez más en áreas socioeconómicamente desfavorecidas. Esto es una señal de que estamos fallando en nuestra misión preventiva.
Un sistema de atención médica sostenible debe:
- identificar los riesgos a tiempo en la atención primaria
- priorizar la continuidad y la relación médico-paciente
- proporcionar espacio para un seguimiento estructurado
- y asignar recursos a la prevención, no solo al tratamiento.
Prevenir las enfermedades crónicas ahorra sufrimiento, pero también grandes costos para la sociedad. Sobre todo, reduce la desigualdad en salud, lo que debería ser un valor fundamental de una sociedad sostenible.
La prevención no es moralidad, es solidaridad en la práctica.
