Un fallo interno en sus sistemas impidió a la entidad bancaria prestar servicios a sus clientes. Según testimonios, algunos usuarios se desplazaron incluso hasta una sucursal en Vilna, pero tampoco allí pudieron realizar sus operaciones.
Gytis Verčinskas, portavoz del banco, confirmó a los medios que los problemas técnicos afectaron a la disponibilidad de algunos servicios habituales.
“Debido a interrupciones temporales en los sistemas internos del banco, algunos clientes que acudieron a las sucursales o llamaron por teléfono no pudieron acceder a determinados servicios”, declaró Verčinskas.
Sin embargo, el representante del banco precisó que los pagos con tarjeta y a través de dispositivos móviles continuaron funcionando con normalidad.
“En estos momentos, las incidencias han sido resueltas y la atención al cliente se está prestando de forma habitual”, añadió G. Verčinskas.
