Hace poco más de dos meses, un empleado de Rocket Lab contactó al departamento de bomberos del Stennis Space Center desde el puesto de pruebas A3. Reportaron un incendio de pasto en el área donde se realizan pruebas de los motores Archimedes, solicitando personal.
Según el registro del despachador de la estación de bomberos del 30 de noviembre, el empleado indicó que “el fuego comenzó durante una prueba cuando una anomalía provocó un incendio en una caja eléctrica”.
Imágenes satelitales tomadas antes y después de la anomalía parecen mostrar que el techo de la celda de pruebas izquierda, una de las dos en el puesto de pruebas en el histórico centro de la NASA en el sur de Mississippi, fue arrancado. Una persona con conocimiento de lo sucedido afirmó que “calificar esto como un incendio eléctrico no refleja lo que realmente ocurrió. Fue una explosión catastrófica del motor que resultó en daños significativos a la infraestructura”.
De acuerdo con dos fuentes, esta es una de al menos dos pruebas del motor Archimedes que han fallado en los últimos tres meses.
Estas anomalías en las pruebas del motor llegan en un momento crítico para Rocket Lab, ya que la compañía se encuentra intentando finalizar el desarrollo de una versión de vuelo del motor Archimedes, que quema oxígeno líquido y metano y tiene un empuje a nivel del mar de 165,000 libras. Nueve de estos motores impulsarán el muy esperado cohete Neutron, que tiene como objetivo su primer lanzamiento más adelante este año.
¿Hacer una montaña de un grano de arena?
En respuesta a una consulta de Ars sobre las anomalías en las pruebas del motor, el Director Ejecutivo de Rocket Lab, Pete Beck, minimizó las preocupaciones.
