El año 2025 ha sido un período de gran relevancia para la farmacia española, consolidando su papel como un agente sanitario, social y digital clave. La profesión farmacéutica ha demostrado su preparación para avanzar, manteniendo su compromiso con la equidad y su esencia humana.
Este compromiso se evidenció en momentos críticos, como durante el quinto aniversario de la pandemia de COVID-19 y el primer aniversario de la DANA, cuando los farmacéuticos garantizaron el acceso a los medicamentos. La dedicación continuó durante el apagón de abril, manteniendo las farmacias abiertas y atendiendo a la población incluso sin electricidad, reafirmando su vocación de servicio.
Más allá de la respuesta a emergencias, 2025 se centró en la construcción de un futuro para la farmacia, impulsando una mayor asistencia, un enfoque social más fuerte y la transformación digital. Entre las iniciativas destacadas se encuentra el Programa de Farmacia Comunitaria Rural, actualmente en fase piloto en La Rioja, que busca fortalecer la atención sanitaria en municipios pequeños y garantizar la equidad en el acceso a la salud.
También sobresale el proyecto de Escuelas Rurales de Salud Mental, que ya ha capacitado a más de 7.000 pacientes y cuidadores a través de más de 300 farmacias. Asimismo, se ha iniciado un proyecto piloto en Zamora para la prevención y detección temprana de personas desaparecidas, posicionando a la farmacia como un observatorio social de proximidad.
«El proyecto de Escuelas Rurales de Salud Mental ha formado a más de 7.000 pacientes»
En 2025 se avanzó en la protección de los colectivos más vulnerables. Más de 14.000 farmacias se han adherido a la iniciativa Puntos Violeta, tras la presentación de un nuevo protocolo de apoyo a mujeres en riesgo de violencia, en colaboración con los ministerios de Sanidad e Igualdad. Se han establecido las bases para abordar desafíos emergentes como la soledad no deseada, con planes para futuras iniciativas preventivas.
La transformación digital ha sido un pilar fundamental, con la ampliación de la receta electrónica concertada de Muface a 13 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, el inicio del despliegue de Isfas y el fortalecimiento de herramientas como Cismed, que cumple diez años incorporando capacidades predictivas para evitar desabastecimientos, y BOT Plus, que celebra su 40 aniversario. Se ha defendido el mantenimiento del prospecto en papel y se han promovido programas de competencias digitales para acompañar la innovación.
En el ámbito normativo, 2025 vio el inicio de la tramitación del Anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios y la aprobación de la Ley de la Agencia Estatal de Salud Pública, que reconoce a las farmacias como “radares epidemiológicos”. El anteproyecto busca reforzar el valor asistencial de la farmacia, consolidar el modelo español y proteger la separación entre prescripción y dispensación. El objetivo es que la futura ley mejore la accesibilidad, elimine reservas innecesarias y fomente la dispensación colaborativa entre farmacias comunitarias y hospitales.
«Hemos sentado las bases para abordar retos emergentes como la soledad no deseada»
De cara a 2026, la profesión farmacéutica se prepara para celebrar el 24º Congreso Nacional Farmacéutico, bajo el lema “Innovación ConCiencia Farmacéutica”, un espacio para abordar los desafíos tecnológicos, sanitarios y sociales desde una perspectiva científica y humana. La farmacia española es considerada, según el CIS, el servicio más accesible y mejor valorado entre los servicios esenciales y sanitarios.
El cierre de 2025 se simbolizó con una botica recreada en el Belén Napolitano del Palacio Real, recordando la presencia constante de la farmacia en la vida cotidiana. El reto para 2026 es continuar innovando sin perder esa cercanía, avanzando sin dejar a nadie atrás, y trabajando juntos con #ConCienciaFarmacéutica.
