Investigadores han identificado cambios celulares asociados con la fatiga relacionada con la depresión. Estos cambios biológicos se correlacionan con síntomas específicos como la anhedonia, la fatiga y la lentitud psicomotriz, a menudo descritos como una sensación de “enfermedad”.
Un estudio reciente sugiere que la ketamina, un anestésico de larga trayectoria y un tratamiento de acción rápida para la depresión severa, también podría ofrecer alivio rápido a personas que sufren de fatiga crónica.
Esta investigación abre nuevas vías para comprender la fatiga en el contexto de la depresión y podría conducir a tratamientos más específicos y efectivos.
