El autor Stephen Harding ha revelado la historia real de un pequeño grupo de agentes del FBI que operaron encubiertos en Europa con el objetivo de localizar a traidores estadounidenses.
La misión de los “G.I. G-Men”
En su obra titulada “G.I. G-Men”, Harding detalla las actividades de agentes especiales del FBI encargados de identificar a ciudadanos estadounidenses que colaboraron con los regímenes nazi o fascista italiano.
Como ejemplo de estas operaciones, se destaca la llegada de Frederick Ayer Jr. Y Donald L. Daughters a París en agosto de 1944. A diferencia de otros operativos de la época, estos hombres no pertenecían a la inteligencia militar ni a la Office of Strategic Services (OSS), sino que eran agentes especiales del FBI.
El papel de la Unidad de Enlace del Ejército
Para llevar a cabo estas tareas, el FBI estableció la Unidad de Enlace del Ejército (Army Liaison Unit). Esta entidad tenía la misión específica de rastrear e interrogar a ciudadanos estadounidenses que permanecieron en territorios controlados por el Eje durante la guerra y que eran sospechosos de colaboración.
Las investigaciones se centraban en aquellos que hubieran apoyado a los fascistas italianos o a los nazis, ya fuera a través de la difusión de propaganda radial e impresa, la provisión de fondos económicos o el mantenimiento de relaciones personales con miembros de dichos regímenes.
