El Parque Nacional Radal Siete Tazas se transformó el pasado fin de semana en un vibrante centro de divulgación científica con la celebración de la “Fiesta de las Estrellas”. El evento, realizado en el mirador “El Velo de la Novia”, atrajo a más de mil familias provenientes de Molina, Lontué y diversas zonas rurales, ofreciendo una experiencia gratuita e inmersiva en la observación del universo.
Esta iniciativa fue posible gracias a un convenio de colaboración entre la Municipalidad de Molina, a través de su Corporación de Turismo, y el Museo Interactivo Mirador (MIM). El alcalde de la comuna, Felipe Méndez, enfatizó la importancia del evento para la comunidad, destacando el despliegue técnico que permitió a los asistentes observar el movimiento de los planetas y otros cuerpos celestes.
La programación incluyó talleres interactivos basados en alta tecnología, módulos de realidad virtual, demostraciones de lanzamientos de cohetes de agua y laboratorios móviles diseñados para mostrar el trabajo cotidiano de los astrónomos.
La respuesta del público fue sumamente positiva. Josefa Navarro, una turista de Quilicura, describió la experiencia como “hermosa y educativa”, resaltando la oportunidad de observar una imagen realista de la luna y participar en actividades didácticas. Por su parte, Constanza Tobar, vecina de Molina, señaló que la iniciativa permitió a la comunidad aprender sobre el funcionamiento de los telescopios, destacando la novedad de este tipo de actividades en la zona.
De esta manera, el Parque Nacional Radal Siete Tazas consolida su valor no solo como un atractivo turístico natural, sino también como un espacio propicio para el fomento de la ciencia y la cultura astronómica.
