Francia está eliminando la obligación conyugal, una ley introducida originalmente por Napoleón Bonaparte. Esta disposición legal, que requería a los cónyuges mantener relaciones sexuales entre sí, ha sido objeto de debate y controversia durante mucho tiempo.
La abolición de esta “obligación marital” representa un cambio significativo en la legislación francesa y refleja una evolución en la comprensión de la intimidad y la autonomía individual dentro del matrimonio. La medida busca eliminar un aspecto considerado intrusivo y potencialmente coercitivo en las relaciones personales.
Aunque la ley original se implementó con la intención de estabilizar la familia, con el tiempo se percibió como una violación de la libertad personal y el derecho a decidir sobre la propia vida sexual. La eliminación de esta obligación busca alinear la legislación francesa con los principios modernos de igualdad y respeto mutuo en el matrimonio.
