Una propiedad histórica que perteneció a un antiguo embajador ha captado la atención del mercado inmobiliario tras ser subastada por 800.000 euros. La impresionante finca, ubicada en el condado de Wicklow, destaca no solo por su valor histórico, sino por su vasta extensión de 42 acres.
La subasta resultó ser un éxito rotundo, alcanzando una cifra que superó en 50.000 euros el precio inicial de venta estimado. Entre los atractivos más comentados de esta residencia, que han despertado el interés de los entusiastas de las propiedades con carácter, se encuentra una bodega privada, un detalle que añade un toque de sofisticación a este histórico refugio irlandés.
