El partido cambió de rumbo gracias al gol de Armia a los 12:47 del segundo período. Una ventaja de 2-0, construida con goles de Mantipalo (7:44) y Lundell (15:26) en el primer período, se encontraba en peligro. Dahlin descontó a los 4:39 del segundo, poniendo el marcador 2-1, y Suecia tuvo otra oportunidad de juego de poder cuando Kaapo Kakko recibió una penalización por agarre a los 11:03.
El impulso estaba del lado de los suecos.
Pero la situación cambió, gracias a una jugada que ilustra la sólida base de trabajo del equipo finlandés.
El disco se encontraba en la zona de Suecia. Haula intentó mantenerlo pegado a la tabla para consumir tiempo, atrayendo a tres jugadores suecos, cada uno intentando desesperadamente quitar el disco y contraatacar.
“Solo intentaba jugar con el tiempo, posicionamiento corporal, consumir el reloj y entonces sucedió la jugada”, declaró Haula.
El disco salió rebotado y allí estaba Armia, sin marca, con varios jugadores enredados en la tabla. Se abalanzó y lanzó el disco por encima de Gustavsson, poniendo el marcador 3-1.
“Creo que Haula jugó muy bien, atrayendo a todos los jugadores allí”, comentó Armia. “Simplemente encontré un buen lugar allí, un buen lugar para estar en defensa si no saltaba, pero lo hizo”.
