Investigadores de la Universidad de Rice, en colaboración con el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas y socios clínicos, han reportado los resultados de un ensayo clínico pionero en humanos que evalúa una innovadora plataforma de células encapsuladas para el tratamiento del cáncer de ovario avanzado.
Fábricas de citocinas implantables
La terapia, denominada AVB-001, consiste en «fábricas de citocinas» implantables. Se trata de células diseñadas mediante ingeniería que, al estar encapsuladas, producen de manera continua interleucina-2 (IL-2) directamente dentro de la cavidad abdominal.

Este enfoque tecnológico busca resolver desafíos históricos asociados con la terapia sistémica de IL-2, específicamente la toxicidad y la corta vida media del fármaco en el organismo. Según Omid Veiseh, profesor de bioingeniería en Rice y autor principal del estudio, aunque la terapia tradicional de IL-2 ha demostrado una potente actividad antitumoral, su aplicación clínica se ha visto limitada por efectos secundarios graves y dificultades en la entrega.
La plataforma AVB-001 permite localizar y mantener la exposición a las citocinas precisamente donde residen los tumores, reduciendo así la toxicidad sistémica. Esta estrategia es particularmente viable para el carcinoma seroso de ovario de alto grado, ya que este tipo de cáncer suele propagarse por la cavidad peritoneal.
Resultados del ensayo clínico
El estudio, titulado «First-In-Human Trial of Encapsulated Cell-Based Protein Producers for Localized IL-2 in Patients with High-Grade Serous Ovarian Carcinoma» y publicado en la revista Clinical Cancer Research, detalla los siguientes puntos clave:

- Muestra: El ensayo de Fase I de escalada de dosis contó con la participación de 14 pacientes con enfermedad resistente al platino.
- Procedimiento: La administración de AVB-001 se realizó mediante una única intervención intraperitoneal a través de un procedimiento laparoscópico mínimamente invasivo.
- Seguridad: La terapia fue generalmente bien tolerada. No se registraron eventos adversos relacionados con el tratamiento que pusieran en riesgo la vida y no se alcanzó una dosis máxima tolerada.
Este avance representa un paso significativo hacia la realidad clínica de las terapias de células encapsuladas para lograr una activación inmunológica sostenida y localizada.
