Los fabricantes afirman que la cerámica flexible no tiene por qué ceder en estabilidad en comparación con las baldosas cerámicas tradicionales. Para comprender su vulnerabilidad ante daños mecánicos, es fundamental analizar su composición y funcionamiento.
Si bien la aplicación de cuarzo confiere durabilidad a la cerámica flexible, ésta sigue siendo inferior a las baldosas convencionales. Sus principales desventajas son:
- Su superficie es más blanda que la cerámica, lo que la hace susceptible a rayaduras.
- Un impacto fuerte, como la caída de un objeto pesado, puede provocar abolladuras.
- No resiste cargas pesadas como las baldosas o el gres porcelánico.
En conclusión, este material es adecuado para revestimientos de paredes, pero su uso en suelos debe ser considerado con precaución.
Mito 2: La cerámica flexible es totalmente impermeable
Los fabricantes aseguran que la cerámica flexible no teme a la humedad como las baldosas tradicionales. Analizamos hasta qué punto esto se corresponde con la realidad.
Aunque el material posee propiedades de resistencia a la humedad, existen matices:
- Si las juntas entre las placas no están selladas, puede filtrarse agua.
- La parte posterior de polímero, si bien no es impermeable, puede despegarse con la exposición constante a la humedad.
- En áreas con alta humedad, como baños y duchas, es necesario un sellado adicional.
En conclusión, la cerámica flexible puede utilizarse sin problemas en cocinas y pasillos, pero en baños es importante proteger las juntas.
Mito 3: La cerámica flexible es más fácil de instalar que las baldosas
Este es uno de los principales argumentos a favor del material. Muchos creen que su instalación no requiere habilidades especiales.
Si bien la instalación de cerámica flexible es, en efecto, más sencilla que la de las baldosas tradicionales, no todo es perfecto:
- El sustrato debe estar nivelado, ya que el material se despega fácilmente en superficies irregulares.
- Requiere un adhesivo específico, adecuado para revestimientos de polímero.
- Las juntas deben estar cuidadosamente alineadas para evitar espacios.
En conclusión, la instalación de cerámica flexible es más fácil que la de las baldosas, pero para obtener un resultado de calidad se requiere cuidado y una buena preparación del sustrato.
Mito 4: La cerámica flexible es duradera y no se decolora
Los fabricantes prometen que el material conserva su aspecto durante años sin necesidad de mantenimiento adicional.
Esto es parcialmente cierto, pero es importante considerar las condiciones de uso:
- La exposición directa a la luz solar puede provocar la decoloración del material con el tiempo.
- En suelos de áreas de alto tráfico, el material se desgasta más rápidamente.
- No se deben utilizar productos de limpieza abrasivos, ya que pueden dañar la capa decorativa de la superficie.
En conclusión, con el cuidado adecuado, la cerámica flexible puede durar mucho tiempo, pero es menos resistente que las baldosas tradicionales.
¿Debería comprar cerámica flexible?
Esta es una alternativa interesante a las baldosas, pero presenta sus propias particularidades. Es importante tener en cuenta las propiedades reales del material.
Las conclusiones más importantes son:
- Adecuada para paredes, pero no la mejor opción para suelos.
- Puede utilizarse en espacios húmedos, pero las juntas deben estar selladas.
- Más fácil de instalar, pero requiere un sustrato nivelado.
- No es impermeable, y puede despegarse con el tiempo.
- Tiene un buen aspecto, pero se desgasta en áreas de alto tráfico.
Si necesita un material de revestimiento de paredes decorativo y fácil de instalar, la cerámica flexible es una buena opción. Sin embargo, para áreas de alto tráfico, las baldosas tradicionales o el gres porcelánico son más adecuados.
