El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que la economía mundial se encuentra al borde de una recesión debido a la combinación de conflictos bélicos y el aumento sostenido de los precios de la energía.
Esta evaluación se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, particularmente en el Medio Oriente, donde el bloqueo del Estrecho de Ormuz ha influido directamente en las proyecciones de crecimiento global para 2026, las cuales han sido revisadas a la baja por el organismo internacional.
Durante las Reuniones de Primavera 2026, el FMI presentó un informe detallado sobre la situación económica de Oriente Medio y Asia Central, destacando cómo los riesgos geopolíticos están intensificando la incertidumbre en los mercados y afectando las perspectivas de desarrollo regional.
Analistas del Consejo de Relaciones Exteriores han señalado que, ante este escenario, es crítico evitar la complacencia y mantener políticas económicas prudentes, especialmente en países altamente dependientes de las exportaciones de energía y vulnerables a las fluctuaciones en los suministros.
Mientras tanto, medios como KOSU han destacado que la advertencia del FMI refleja una preocupación creciente entre instituciones financieras sobre la capacidad de las economías globales para absorber shocks externos sin caer en una contracción prolongada.
Al Jazeera y EUROMETAL han coincidido en señalar que las revisiones a la baja del crecimiento no solo responden a factores coyunturales, sino también a riesgos estructurales derivados de la inestabilidad en rutas comerciales clave y la fragmentación de las cadenas de suministro globales.
