El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido su pronóstico de crecimiento para Bielorrusia en 2026 a un 1,2%, citando la presión adicional generada por la guerra en Irán sobre la economía global.
Según el informe, el conflicto en Irán ha intensificado las tensiones económicas internacionales, afectando directamente las perspectivas de crecimiento de países como Bielorrusia, cuya economía ya enfrentaba desafíos previos.
El FMI advierte que la guerra en Irán está contribuyendo a un entorno global más volátil, con interrupciones en las cadenas de suministro y mayor incertidumbre en los mercados financieros, lo que pesa sobre las economías emergentes y en transición.
La revisión a la baja del crecimiento bielorruso refleja cómo los efectos colaterales del conflicto en Oriente Medio se están propagando más allá de la región, impactando incluso a economías con vínculos indirectos pero significativos con los flujos comerciales y energéticos globales.
