En un evento que celebra el poder transformador de los libros, se llevaron a cabo dinámicas enfocadas en el cuidado, la organización y la clasificación de libros como herramienta fundamental para fomentar el valor de la lectura desde edades tempranas.
La actividad, que reunió a participantes de diversas edades, buscó no solo promover el contacto con la literatura, sino también enseñar a los más pequeños cómo preservar y ordenar sus colecciones, generando así un hábito que trasciende lo académico y se convierte en una experiencia enriquecedora.
Desde juegos interactivos hasta talleres prácticos, la iniciativa demostró que la lectura puede ser una aventura compartida, donde cada libro tiene su propio lugar y cada historia, su propio significado.
