Las negociaciones entre Moldavia y la región separatista de Transnistria concluyeron sin avances, según informó la agencia Reuters citada por medios búlgaros. Las conversaciones, celebradas en Tiraspol, estuvieron marcadas por acusaciones mutuas, ya que ambas partes se acusaron de rechazar hacer concesiones en cuestiones clave.
El viceprimer ministro moldavo, Valeriu Chirtoacă, declaró que Tiraspol se negó a firmar una declaración conjunta para reanudar las negociaciones oficiales, lo que, según él, pone en duda el compromiso de la región con el proceso.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Transnistria, Vitali Ignátiev, acusó a Chisináu de sabotear el diálogo y de no avanzar en los temas acordados.
Ambas partes coincidieron en señalar la falta de voluntad para llegar a un compromiso, lo que bloqueó cualquier progreso en las discusiones destinadas a resolver el conflicto de larga data.
