La relatora de la ONU, Francesca Albanese, se prepara para un intenso tour por Italia con la proyección de un documental que la tiene como protagonista, titulado «Disunited Nations». La película, dirigida por el cineasta francés Christophe Cotteret, ofrece una mirada al complejo equilibrio entre el derecho internacional, la información y el poder, mostrando las divisiones crecientes dentro de la ONU y la comunidad global frente a los conflictos.
Producido por Wrong Men en coproducción con Cible Prod y Rtbf, y distribuido en Italia por Mescalito, el documental tuvo un estreno discreto el 3 de enero. El punto culminante del tour será el miércoles 11 de febrero, con una proyección simultánea en cines de todo el país y una transmisión en vivo con Albanese y Cecilia Strada, con el objetivo de “reforzar un mensaje común: alto a las bombas contra civiles”.
Antes de esta fecha clave, Albanese participará en diversos eventos, incluyendo un encuentro de tres días en Urbino organizado por Anpi, Arci, Unione degli Studenti Universitari y Sinistra per Urbino, en el marco de la segunda partida en primavera de la Global Sumud Flotilla.
La iniciativa ha generado reacciones encontradas. La senadora de Fratelli d’Italia, Ester Mieli, criticó el tour cinematográfico, afirmando que Albanese “ha estado repitiendo mentiras y noticias falsas durante años, presentando cifras sin fuentes”. Mieli la acusó de construir narrativas para impactar más que para informar, calificándola como una continuación de una carrera basada en la propaganda.
Según se informa, tras un distanciamiento de parte de la izquierda política, Albanese busca ahora reinventarse como un ícono para las facciones más radicales, con vistas a una posible candidatura en las elecciones de 2027. Este intento de reposicionamiento se ha visto afectado por recientes votaciones en consejos municipales como Cesena, Torino y Firenze, donde se rechazó otorgarle la ciudadanía honoraria. La decisión en Cesena, donde solo Avs y M5S votaron a favor, se produjo tras las críticas del director del Museo de la brigada judía de Milán, Davide Romano, y de la presidenta de la Ucei, Noemi Di Segni.
Parlamentarios de centro-derecha expresaron su satisfacción por el resultado de la votación en Cesena. Alice Buonguerrieri de Fdi señaló la división dentro del Partido Democrático, mientras que Jacopo Morrone de la Lega criticó las declaraciones de Albanese, acusándola de antisemitismo encubierto bajo la apariencia de antisionismo.
