Francia expresó su solidaridad con el pueblo iraní, que se manifiesta pacíficamente en demanda de sus derechos y libertades, según declaraciones del representante permanente de Francia ante las Naciones Unidas, Jérôme Bonafonte.
Bonafonte instó al Consejo de Seguridad a no ignorar la situación en Irán y solicitó a las autoridades iraníes que cumplan con sus obligaciones internacionales y respeten los derechos y libertades fundamentales de su población. Entre estos derechos, destacó la libertad de expresión, el acceso a la información y la libertad de reunión pacífica.
El diplomático francés renovó su llamado a la liberación inmediata e incondicional de todos los detenidos arbitrariamente en Irán. Asimismo, propuso la celebración de una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos para abordar la situación en el país y la activación de mecanismos específicos para investigar las violaciones de derechos humanos.
“La comunidad internacional y el Consejo de Seguridad no pueden hacer la vista gorda ante esta situación”, enfatizó Bonafonte.
