El gobierno francés ha puesto la mira sobre el rapero estadounidense Kanye West. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha solicitado a sus servicios que estudien la posibilidad de prohibir el concierto del artista, programado para el próximo 11 de junio de 2026 en el estadio Vélodrome de Marsella.
Polémica y rechazo institucional
La decisión surge tras la indignación de diversas figuras políticas debido a los comentarios polémicos y antisemitas que West ha emitido en los últimos años. El alcalde de Marsella, Benoît Payan, expresó su firme rechazo a través de sus redes sociales a principios de marzo, declarando que no permitiría que la ciudad fuera una «vitrina para quienes promueven el odio y el nazismo descomplejo», añadiendo que el rapero no es bienvenido en el Vélodrome, lugar que considera un «templo de la convivencia».
A este rechazo se ha sumado Fabienne Bendayan, presidenta de honour del Crif Marsella-Provenza, quien hizo un llamado a los organizadores del evento para que renuncien a la representación del artista.
Un historial de declaraciones controvertidas
La controversia se ha intensificado recientemente. En mayo de 2025, coincidiendo con el 80 aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, Kanye West lanzó un tema titulado «Heil Hitler» en el que se identifica con Adolf Hitler. Esto ocurre después de que el rapero ya hubiera declarado en diciembre de 2023 que «adoraba a los nazis».
Meses después de estas polémicas, el artista afirmó lamentar sus actos y aseguró que no es ni nazi ni antisemita, atribuyendo su comportamiento a sus trastornos bipolares. Cabe destacar que West ya había sido previamente prohibido de entrar al Reino Unido.
