La red de cajeros automáticos de Bitcoin en Estados Unidos se enfrenta a una posible revisión regulatoria debido a su creciente uso en actividades fraudulentas, según revelan datos federales.
Las estafas perpetradas a través de estos kioscos de criptomonedas han provocado pérdidas por más de 333 millones de dólares para los estadounidenses en 2025.
El FBI ha registrado más de 12,000 denuncias relacionadas con estos dispositivos entre enero y noviembre de 2025, de acuerdo con los informes.
Los datos de la Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN) indican un aumento preocupante en el fraude asociado a los cajeros automáticos de Bitcoin, casi duplicándose en comparación con el año anterior.
Ante esta situación, los reguladores están reconsiderando la presencia de aproximadamente 31,000 cajeros automáticos a nivel nacional, ubicados comúnmente en gasolineras y tiendas de conveniencia. Cada vez más, se percibe esta red como un riesgo sistémico, más allá de un simple problema de educación financiera para los consumidores.
Estos dispositivos facilitan la labor de los estafadores al permitir la conversión de efectivo, que puede ser rastreado y recuperado, en criptomonedas de transacción irreversible. Los delincuentes suelen contactar a las víctimas por teléfono, instándolas a depositar efectivo en una ubicación física.
Una vez que el efectivo se convierte en Bitcoin y se transfiere a la billetera del estafador, la operación es irreversible, eludiendo las protecciones contra cargos fraudulentos disponibles en el sistema bancario tradicional. El impacto financiero de estas estafas afecta de manera desproporcionada a los adultos mayores.
Según los datos del FBI, las personas mayores de 60 años representan una proporción significativa de las pérdidas registradas, siendo frecuentemente blanco de estafas de “soporte técnico”, suplantación de identidad de autoridades o mensajes urgentes, aprovechando la amplia disponibilidad de estos kioscos.
En respuesta a esta problemática, agencias gubernamentales como el Departamento de Protección e Innovación Financiera (DFPI) han intensificado sus campañas de concienciación pública. Recientemente, el DFPI publicó una guía informativa titulada “Protéjase” para ayudar a combatir el creciente número de fraudes relacionados con los cajeros automáticos de Bitcoin.
“Ninguna organización legítima solicitará que deposite efectivo en un cajero automático de criptomonedas para resolver un problema o proteger su dinero. Si alguien le hace esta petición, se trata de una estafa”, advirtió el DFPI en un comunicado.
Paralelamente, los legisladores consideran que la educación por sí sola ya no es suficiente y están avanzando hacia una regulación más estricta.
