Un sorprendente dato sobre Frida Kahlo, la icónica y creativa pintora mexicana reconocida mundialmente por su ceja unida, es que sus raíces familiares se remontan al sur de Alemania.
Así lo descubrí en una nueva exposición en Stuttgart que celebra su obra, “Viva Frida Kahlo”, inaugurada el mes pasado en Hanns-Martin-Schleyer-Halle y que estará abierta hasta marzo.
La exposición ofrece una experiencia inmersiva de una artista legendaria, conocida por sus llamativos autorretratos y un estilo de vida que rompió con las convenciones. Al mismo tiempo, brinda información valiosa sobre sus orígenes y las fuentes de su inspiración.
Antes de mi reciente visita, mi conocimiento sobre Kahlo se limitaba a su imagen icónica, tan arraigada en la cultura popular. Por eso, me sorprendió saber que, a pesar de su profunda conexión con México, era hija de un fotógrafo alemán originario de Pforzheim, cerca de Stuttgart.
Su padre, Carl Wilhelm Kahlo, emigró a México a los 19 años y nunca regresó a Alemania. El resto, como dicen, es historia del arte.
La exposición comienza con una selección de réplicas de sus pinturas y paneles informativos sobre la vida de la artista, y está estructurada como una experiencia de 360 grados. La presentación principal consiste en proyecciones panorámicas acompañadas de música y efectos de sonido. También hay narración en alemán, pero no es necesario entender el idioma para apreciar el contenido.
Paneles informativos en inglés, que preceden al programa multimedia, también ayudan a los visitantes a repasar los detalles de su vida, incluyendo su turbulento matrimonio y sus diversas relaciones amorosas, como sus encuentros con Josephine Baker y León Trotsky.
El programa, que dura aproximadamente media hora, recorre las diferentes etapas de la vida de Kahlo, con fotografías familiares y escenas de la época. Su obra se entrelaza a lo largo de la presentación. Aunque no estaba familiarizado con su trabajo más allá de los autorretratos, me sorprendió la intensidad de muchas de sus pinturas.
Una serie de obras gráficas relacionadas con su experiencia de un aborto espontáneo fue especialmente impactante. Otras imágenes eran brillantes y alegres, con un enfoque en temas como aves exóticas y jugosas sandías.
Después de la presentación, los visitantes entran en otra sala para disfrutar de una experiencia de realidad virtual de Frida. El programa dura solo unos 10 minutos, pero podría haber superado al espectáculo panorámico.
Una vez que te pones el casco, una persona parecida a Kahlo comienza a cantar. Luego, te mueves a través de pinturas que cobran vida y viajas por una calle mexicana llena de referencias a su arte.
La exposición dura aproximadamente una hora. Disfruté de todo, pero también sentí que se habría beneficiado de tener más pinturas individuales para observar y estudiar antes de entrar en el gran espectáculo panorámico.
Aún así, ver la obra de una de las grandes artistas del mundo cobrando vida en un entorno multimedia resultó ser una experiencia conmovedora que recomendaría tanto a principiantes como a aficionados.
Viva Frida Kahlo
Dirección: 69 Mercedesstrasse, Stuttgart, Alemania
Costo: El precio de la entrada varía entre 20 y 26 euros dependiendo del día.
Horario: Todos los días, de 10:00 a 21:00.
Información: www.vivafridakahlo.de/vfk/stuttgart
