El sindicato Sulf ha advertido que nuevas propuestas legislativas en Suecia podrían provocar la salida de investigadores internacionales, lo que representaría una amenaza para la investigación y la innovación del país.
Impacto en la investigación médica y la salud
La situación es especialmente preocupante en el ámbito de la medicina y las ciencias de la salud. A pesar de ser el área de investigación más grande de Suecia, los doctorandos extranjeros representan solo el 35% de este grupo. De estos, el 60% abandona el país en los tres años posteriores a su graduación.
Actualmente, el sistema de formación de investigadores en Suecia atrae talentos globales. aproximadamente cuatro de cada diez personas que inician un doctorado provienen de otro país, y cerca de la mitad de ellos son originarios de fuera de Europa. Sin embargo, su estancia suele ser breve.
Riesgos para la innovación y la economía
Swecare, una fundación semipública dedicada a la exportación de salud, destacó en su Barómetro de Exportación de Salud 2025 que la competencia internacional es crucial para que Suecia mantenga su posición como motor de la innovación sanitaria global. Esta importancia se refleja en la economía: la industria farmacéutica es la segunda rama de exportación más importante de Suecia, con un valor de 150.000 millones de coronas en 2024, lo que representa más del 7% de las exportaciones totales del país.

Robert Andersson, jefe de negociaciones de Sulf, ha alertado que las nuevas normativas podrían obligar a los investigadores recién graduados a esperar meses antes de poder comenzar a trabajar a tiempo completo en Suecia.
Contradicciones en las políticas gubernamentales
A finales de enero de 2026, el gobierno presentó una propuesta legislativa destinada a facilitar la labour de los investigadores y doctorandos extranjeros. No obstante, los críticos califican la propuesta de paradójica, señalando que ciertos puntos, especialmente las nuevas limitaciones para personas con permisos de residencia por estudios, podrían reducir el atractivo de las instituciones de investigación suecas.
En contraste, el gobierno ha manifestado su deseo de atraer a investigadores internacionales debido a la creciente limitación de la libertad de investigación en diversas partes del mundo. Para ello, el Ministerio de Educación asignó 25 millones de coronas durante 2025 para la contratación estratégica de investigadores invitados destacados que actualmente operan fuera de Europa.
Lotta Edholm, ministra de Educación, Universidades e Investigación, ha subrayado que ofrecer un clima de investigación abierto es fundamental no solo por principios democráticos, sino también para fortalecer la excelencia y la competitividad de Suecia.
