La pérdida de un hijo es una experiencia devastadora, especialmente cuando ocurre de forma inesperada. Meran y Joëlle Bosgraaf, padres de la pequeña Lieke, de dos años y medio, han fundado la fundación “Voor Lieke” (Por Lieke) tras el fallecimiento de su hija a causa de sepsis, también conocida como septicemia.
“Si más tarde se demuestra que un padre preocupado tenía razón, y que gracias a ello se salva la vida de un niño y se evita el sufrimiento de los padres, sentiremos que la muerte de Lieke no fue en vano”, expresó Meran. “De repente, nuestra hija ya no está, y eso es muy doloroso. Esto no puede ser el final de su vida, su historia debe ser compartida.”
La fundación tiene como objetivo aumentar la concienciación sobre los peligros de la sepsis, tanto entre los padres como entre los profesionales médicos. Meran y Joëlle esperan recaudar fondos para impartir charlas y crear folletos informativos. Ya han creado una página web y están compartiendo su historia en las redes sociales, y a partir de la semana que viene se habilitarán donaciones.
El Dr. Hjalmar Bouma, internista del UMCG y presidente de la fundación Sepsisnet, afirma que “existe un espacio absoluto para una fundación como esta”. Subraya la importancia de aumentar el conocimiento sobre la sepsis para que se incluya en las agendas de investigación y se obtenga financiación para mejorar la detección temprana y desarrollar tratamientos específicos.
Según el Dr. Bouma, cada año, cien millones de personas contraen sepsis, y en Groningen, tres personas al día la padecen, con tres fallecimientos semanales. A pesar de estas cifras, la mayoría de la población aún no ha oído hablar de esta enfermedad.
