Un estudio liderado por investigadores de la UCL ha encontrado que el tratamiento con gabapentinoides, una clase de fármacos utilizada para la epilepsia y la ansiedad, no está directamente asociado con un aumento del riesgo de autolesiones. Sin embargo, las tasas de autolesiones fueron más altas antes y poco después del inicio del tratamiento, lo que subraya la necesidad de un seguimiento estrecho de los pacientes durante todo su recorrido terapéutico.
Los autores del estudio, publicado en el BMJ, analizaron historiales clínicos electrónicos de 10.002 personas en el Reino Unido de 18 años o más a las que se les recetaron gabapentinoides entre 2000 y 2020 y que tuvieron al menos un registro hospitalario de autolesiones. Observaron que el riesgo de autolesiones ya estaba elevado antes de comenzar la medicación, disminuyó durante el período de tratamiento y volvió a aumentar poco después de suspenderla.
El doctor Kenneth Man, de la Escuela de Farmacia de la UCL y autor principal del estudio, señaló que en los últimos años han crecido las preocupaciones sobre si los gabapentinoides podrían aumentar el riesgo de autolesiones, pero la investigación previa había sido inconclusa. Según él, sus resultados ponen en duda la idea de un vínculo causal directo entre estos fármacos y las autolesiones, destacando en cambio la importancia de vigilar a los pacientes antes, durante y después del tratamiento.
Los gabapentinoides, como la gabapentina y la pregabalina, se prescriben comúnmente para condiciones como la epilepsia, el dolor neuropático y los trastornos de ansiedad, que a su vez están asociados con un mayor riesgo de autolesiones. Estudios previos habían sugerido posibles efectos secundarios, incluyendo un aumento del riesgo de autolesiones, pero no habían examinado específicamente los periodos inmediatamente anteriores al inicio o posteriores a la interrupción del tratamiento.
Además, otras investigaciones han alertado sobre un mayor riesgo de envenenamiento por drogas cuando los gabapentinoides se usan en combinación con otros medicamentos, particularmente analgésicos, lo que requiere precaución adicional en su prescripción y monitoreo.
