La temporada de jardinería ha comenzado y, con ella, surge una oportunidad para transformar una actividad cotidiana en una rutina de entrenamiento físico. Según explica Thieler, experto en horticultura del BLGL, trabajar en el jardín puede ser mucho más que un simple pasatiempo.
El jardín como circuito de entrenamiento
La propuesta es aprovechar las tareas habituales del mantenimiento de áreas verdes para convertirlas en un verdadero «parcour» o circuito de fitness. Esta perspectiva permite integrar el ejercicio físico en las labores de jardinería, aportando beneficios adicionales a la salud a través del movimiento constante que requiere el cuidado de las plantas y el terreno.
Para Thieler, esta visión profesional del trabajo en el jardín permite que los entusiastas de la naturaleza no solo obtengan resultados estéticos en sus espacios exteriores, sino que también mantengan una actividad física constante y variada durante toda la temporada.
