Misterio de los plátanos desaparecidos: Familia captura una civeta en lugar de una rata
Lo que comenzó como un problema doméstico aparentemente común terminó en una sorpresa para Audrey Wong, una profesional de 50 años residente de Bukit Timah, Singapur. Tras notar que desaparecían plátanos de su cocina, Wong descubrió que el culpable no era el roedor que sospechaba, sino un visitante silvestre mucho más inusual.
La situación empezó el pasado 21 de abril, cuando Wong percibió que algo no estaba bien en su hogar. También escuchábamos ruidos que provenían de la cocina por la noche, pero no veíamos nada inusual
, relató a The Straits Times el 2 de mayo. Inicialmente, la familia asumió que una rata era la responsable de los robos de fruta.
Según explicó Wong, aunque ocasionalmente entran ratas en la casa, esto no suele representar un problema grave, por lo que la familia acostumbra a colocar trampas cuando detectan su presencia. Ante la persistencia de las desapariciones, el 27 de abril instaló una trampa para capturar al roedor; sin embargo, a la mañana siguiente se encontró con un animal totalmente distinto: una civeta común, de entre 40 y 50 centímetros de largo.
Para Wong, quien ha vivido en la misma casa durante 30 años, fue la primera vez que se encontró con un ejemplar de esta especie. Ante la situación, decidió contactar a la Sociedad de Investigación y Educación sobre Preocupaciones Animales (ACRES) para solicitar ayuda.
Los oficiales de ACRES llegaron al lugar unas horas después. Tras evaluar el estado del animal, el grupo de bienestar animal solicitó el consentimiento de la familia para liberar a la civeta en la zona boscosa situada detrás de la vivienda, en lugar de trasladarla fuera del entorno.
«Explicaron que es probable que la familia de la civeta se encuentre en la región y que retirarla completamente del entorno le causaría mucho estrés» Audrey Wong, residente de Bukit Timah
Wong, quien estuvo de acuerdo con la sugerencia de los expertos, sospecha que el animal pudo provenir del cercano Jardín Botánico de Singapur. Para evitar nuevos encuentros, ha implementado medidas preventivas en su hogar, como asegurar que las ventanas de la cocina permanezcan cerradas, ya que la civeta entró por las ventanas de la cocina, que a veces olvidamos cerrar
.
Además, la familia ha cambiado la forma de almacenar sus alimentos: los plátanos ahora se guardan dentro del horno microondas y el resto de las frutas se mantienen en el refrigerador para no atraer a más fauna silvestre.
