Los habitantes de Gaza están utilizando barro y escombros para construir viviendas temporales en medio de la devastación causada por el conflicto, según reporta Asharq Al-Awsat.
La falta de materiales tradicionales de construcción, como cemento y madera, ha obligado a las familias a recurrir a técnicas ancestrales para reconstruir sus hogares tras meses de destrucción. El uso de adobe —bloques de barro seco— y estructuras reforzadas con escombros se ha convertido en una solución desesperada pero necesaria para miles de desplazados.
¿Por qué el barro y los escombros son la única opción?
Según el informe, la escasez de recursos básicos es el principal obstáculo. «No hay cemento disponible en el mercado local», declaró un residente de la ciudad de Gaza a Asharq Al-Awsat. La destrucción de infraestructuras críticas, como fábricas y almacenes, ha agravado la crisis, dejando a la población sin alternativas viables.
Organizaciones humanitarias, citadas en el reportaje, advierten que estas construcciones improvisadas no garantizan seguridad estructural ni protección contra condiciones climáticas extremas. Sin embargo, para familias que han perdido todo, incluso estas estructuras representan un avance frente a la exposición al aire libre.
¿Cómo se están adaptando las familias?
Las técnicas de construcción con barro y escombros varían según la disponibilidad de materiales. Algunas familias mezclan el barro con paja para fortalecer los bloques, mientras que otras apilan escombros de edificios derruidos para crear paredes rudimentarias. «Es un proceso lento y peligroso, pero no tenemos otra opción», explicó otro vecino, quien detalló que su familia ha invertido semanas en levantar una vivienda de este tipo.

El gobierno local, según el medio, ha distribuido herramientas básicas como palas y cubos para facilitar el trabajo, aunque la ayuda internacional sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de reconstrucción a gran escala.
¿Qué riesgos enfrentan estas viviendas?
Expertos consultados por Asharq Al-Awsat señalan que las estructuras de adobe son vulnerables a la lluvia, el viento y los terremotos. Además, la falta de aislamiento térmico las hace inhabitables durante los meses más fríos del año. «Estas soluciones son temporales y no resuelven el problema a largo plazo», advirtió un ingeniero local anónimo citado en el artículo.
La situación se agrava por la imposibilidad de acceder a materiales más resistentes debido al bloqueo económico y los daños en las rutas de suministro. Mientras tanto, las familias continúan reconstruyendo sus hogares con lo que tienen, en un ciclo de supervivencia que se repite día tras día.
El video muestra a residentes de Gaza utilizando técnicas tradicionales para levantar estructuras con barro y escombros, reflejando la creatividad forzada ante la escasez de recursos.

La imagen compartida en redes sociales muestra el proceso de construcción de una vivienda con materiales improvisados, destacando la resiliencia de la comunidad ante la crisis.
La falta de alternativas ha llevado a que incluso los más jóvenes participen en la construcción, utilizando herramientas inadecuadas para su edad. Expertos en derechos infantiles, citados en el informe, expresan preocupación por el impacto psicológico y físico que estas condiciones tienen en los menores.
Las autoridades locales, según el medio, han instado a la comunidad internacional a acelerar la entrega de ayuda humanitaria para evitar que la crisis de vivienda se convierta en una emergencia sanitaria. «Sin materiales adecuados, el riesgo de enfermedades y accidentes aumentará exponencialmente», advirtió un funcionario anónimo.
¿Qué sigue para Gaza?
Mientras las familias continúan reconstruyendo con lo que tienen, la comunidad internacional enfrenta críticas por la lentitud en la respuesta. Asharq Al-Awsat señala que, sin una solución sostenible, el uso de barro y escombros podría extenderse por años, perpetuando la inestabilidad en la región.
La reconstrucción de Gaza no solo depende de la disponibilidad de materiales, sino también de la estabilidad política y el cese de hostilidades. Hasta que no se restablezcan las condiciones básicas, las técnicas improvisadas seguirán siendo la única opción para miles de desplazados.
