Goldman Sachs eleva su pronóstico de precios del petróleo ante la persistencia de interrupciones en el suministro
El banco de inversión Goldman Sachs ha revisado al alza sus previsiones para los precios del petróleo, citando la prolongación de las disrupciones en el suministro derivadas del conflicto en Oriente Medio y la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte global de crudo.
Según los analistas de la entidad, el Brent, referencia internacional del petróleo, podría alcanzar los 90 dólares por barril en el cuarto trimestre de 2026, un ajuste significativo respecto a estimaciones anteriores. Este aumento refleja no solo la reducción de la oferta disponible, sino también el impacto acumulado de los daños en infraestructuras clave en la región del Golfo Pérsico, que podrían extenderse más allá del fin del conflicto actual.
Factores clave detrás del ajuste
- Reducción de la capacidad de producción: Los ataques a instalaciones petroleras en la región han limitado la capacidad de países como Irán para mantener niveles estables de exportación. Aunque no se han confirmado cifras exactas de reducción, los analistas señalan que la oferta global se ha visto afectada de manera «significativa».
- Riesgo en el estrecho de Ormuz: Aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo transita por esta vía marítima, lo que la convierte en un punto vulnerable. La intensificación de las tensiones ha llevado a Goldman Sachs a incorporar un «premio por riesgo geopolítico» en sus proyecciones.
- Demanda resiliente: A pesar de las preocupaciones sobre un posible enfriamiento económico, la demanda de petróleo se mantiene firme, especialmente en mercados emergentes. Esto, combinado con la menor oferta, ha generado un escenario de «mercado ajustado» que favorece precios más altos.
En un informe reciente, la entidad destacó que, aunque algunos países han intentado compensar la caída de producción con aumentos en sus exportaciones, estos esfuerzos no han sido suficientes para equilibrar el mercado. «La capacidad ociosa global se ha reducido, y los inventarios están en niveles históricamente bajos», señalaron los analistas.
Impacto en la economía global
El aumento en los precios del petróleo tiene implicaciones directas para la inflación y los costos de transporte a nivel mundial. Sectores como el transporte aéreo, la logística y la industria manufacturera podrían enfrentar presiones adicionales en sus márgenes de ganancia. Además, economías dependientes de las importaciones de crudo, como las de Europa y Asia, verían afectados sus balances comerciales.
Goldman Sachs también advirtió que, de prolongarse las interrupciones, los bancos centrales podrían verse obligados a mantener políticas monetarias más restrictivas para contener el alza de precios, lo que a su vez podría ralentizar el crecimiento económico.
¿Qué esperar en los próximos meses?
Los expertos de Goldman Sachs no descartan nuevos ajustes en sus pronósticos si las condiciones del mercado empeoran. Entre los factores a monitorear se incluyen:
- La evolución del conflicto en Oriente Medio y su impacto en la producción regional.
- Las decisiones de la OPEP+ sobre recortes o aumentos en la producción.
- La respuesta de otros grandes productores, como Estados Unidos, ante la escasez de oferta.
Mientras tanto, los mercados financieros ya han comenzado a reflejar estas expectativas. Los futuros del petróleo han registrado un alza sostenida en las últimas semanas, y algunos inversores han incrementado sus posiciones en activos vinculados a la energía.
Para los consumidores, esto podría traducirse en un aumento en los precios de los combustibles en los próximos meses, aunque el impacto variará según la región y las políticas locales de subsidios.
En un contexto de creciente incertidumbre, Goldman Sachs reafirma que el mercado petrolero enfrenta uno de sus momentos más volátiles en años. Mientras los inversores evalúan los riesgos, la posibilidad de que los precios superen los 100 dólares por barril en 2027 ya no parece descabellada, aunque dependerá en gran medida de cómo evolucionen los factores geopolíticos y la respuesta de los principales actores del sector.
