El Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur ha autorizado finalmente a Google a operar Google Maps en el país, pero bajo estrictas condiciones de seguridad. Esta decisión, largamente esperada, llega después de años de restricciones y preocupaciones sobre la posible exposición de información sensible.
Como consecuencia de esta autorización, las instalaciones militares y otros sitios considerados sensibles serán difuminados en los mapas. Además, se restringirá la visualización de las coordenadas de longitud y latitud del territorio surcoreano en plataformas como Google Earth. Las imágenes utilizadas en Google Maps y Google Earth deberán cumplir con la normativa de seguridad nacional.
Los datos aprobados tendrán una escala de 1:5000, lo que significa que un centímetro en el mapa corresponde a 50 metros en el terreno. Google ha justificado la necesidad de esta información detallada para ofrecer servicios de navegación y rutas en tiempo real tanto a usuarios dentro como fuera de Corea del Sur.
El gobierno surcoreano ha establecido que Google debe almacenar y procesar los datos cartográficos detallados en servidores ubicados dentro del país. Solo los datos utilizados para la navegación y el cálculo de rutas, previa aprobación gubernamental, podrán ser transferidos al extranjero para su integración en el sistema global de la empresa.
Es importante recordar que Corea del Sur ya había rechazado propuestas similares de Google en 2007 y 2016, motivado por el riesgo de filtraciones de información militar y de seguridad.
Cris Turner, vicepresidente de Google, ha celebrado esta decisión y ha manifestado su deseo de continuar colaborando con las autoridades locales para que Google Maps pueda operar plenamente en Corea del Sur. James Kim, presidente de la Cámara de Comercio Americana en Corea (Amcham), ha calificado este movimiento como una señal positiva del compromiso con la innovación, los mercados abiertos y la igualdad de oportunidades para las empresas globales que operan en el país.
